Un paseo por Calblanque

Casi sin darnos cuenta, ha llegado la primavera a Calblanque. En esta estación del año, el parque se viste de colores y envuelve nuestros sentidos. Es aquí donde se abre la posibilidad de dejarnos llevar por todo aquello que, día tras día, la naturaleza nos quiera ofrecer. Y es que aquí cada día es nuevo. El sol del amanecer nos anuncia una nueva posibilidad de redescubrir un paisaje en constante transformación. Será por eso que en este lugar se dejan ver gentes de todas las latitudes y características, todos sorprendidos de encontrar aquello que buscaban en un espacio natural: montes litorales, ramblas, bancales, inmensas dunas, playas vírgenes,… Todo está aquí para quien lo sepa ver, fluyendo en constante movimiento. Decía Heráclito que nadie se baña dos veces en el mismo río, y algo de razón tenía, porque al llegar a esta encrucijada de caminos y biodiversidad todos nos preguntamos si ya estuvimos aquí alguna vez o acaso es un mundo nuevo, una original perspectiva de la vida que se abre ante nosotros.