En el principio era la nada

Al principio no había nada, ni luz ni oscuridad que pudiesen anticipar en algo lo que iba a suceder, porque tampoco existía el tiempo. Así me encuentro yo en estos momentos ante el lienzo en blanco, la plantilla sobre la que mostrar y comunicar algo que vibra en mi interior. El proceso creativo es muy duro y nada evidente, por mucho que se explique.

Esta nueva página nace en una nueva vida, dispuesta a olvidar todas sus vidas anteriores que no murieron, sino que volaron a ese estado del principio, cuando no había tiempo ni espacio, imposibilitando el recuerdo.

Voy a elaborar un complejo cuaderno, para mostrar lo que habita en los infinitos compartimentos de mi mente, tantos aún por descubrir.