Banana Yoshimoto: Kitchen

Mikage Sakurai, la narradora de esta historia, queda sola tras la muerte de su abuela y su tristeza la lleva a refugiarse en la cocina. Yuichi Tanabe es un compañero de la universidad que le ofrece su casa para remediar su soledad. Entre ambos se crea un extraño vínculo que ya no podrán romper. Eriko es la madre de Yuichi, pero en realidad es un hombre que huye de todo convencionalismo y fascina a Mikage, por su manera de ser y porque revoluciona el concepto de “madre” hasta límites insospechados. No voy a contar más sobre el argumento de esta fábula que “se desarrolla entre ordenadores, electrodomésticos y sobre todo alimentos y guisos, pero también entre sentimientos de amor, amistad y complicidad”.

El libro comienza así:

Creo que la cocina es el lugar del mundo que más me gusta. En la cocina, no importa de quién ni cómo sea, o en cualquier sitio donde se haga comida, no sufro. Si es posible, prefiero que sea funcional y que esté muy usada. Con los trapos secos y limpios, y los azulejos blancos y brillantes.
Incluso las cocinas sucísimas me encantan.
Aunque haya restos de verduras esparcidos por el suelo y esté tan sucio que la suela de las zapatillas quede ennegrecida, si la cocina es muy grande, me gusta. Si allí se yergue una nevera enorme, llena de comida como para pasar un invierno, me gusta apoyarme en su puerta plateada. Cuando levanto los ojos de la cocina de gas grasienta y del cuchillo oxidado, en la ventana brillan estrellas solitarias.
Sólo estamos la cocina y yo. Pero creo que es mejor que pensar que es este mundo estoy yo sola.
Cuando estoy agotada suelo quedarme absorta. Cuando llegue el momento, quiero morir en la cocina. Sola en un lugar frío, o junto a alguien en un lugar cálido, me gustaría ver claramente mi muerte sin sentir miedo. Creo que me gustaría que fuese en la cocina.

Kitchen es una novela de Banana Yoshimoto ideal para adentrarse en la literatura japonesa, ya que contiene muchos elementos de la tradición y de la modernidad de una cultura que, quizás por lejana, nos resulta fascinante. Pero es también una maravillosa descripción del horror y la belleza de la vida, con una tremenda aridez emocional en los personajes y sus vidas contada de manera sencilla y comprensible al lector. El vínculo que se crea entre todos estos seres que se mueven por el mundo de la soledad y la tristeza, sin emoción ni juicio, es el hilo salvador al que se sujetan, salvándose. La inmensa sabiduría tradicional del Japón que salpica Kitchen, sin caer en la evidencia, provoca una actitud envidiable ante la vida desamparada y provoca en el lector una sensación de bienestar a la que no estamos acostumbrados ni en la literatura ni en la sociedad occidental actual.

Apenas 150 páginas de deliciosa lectura que, en su aparente simplicidad, consigue tocar los cimientos más profundos de nuestras emociones.

Banana Yoshimoto:
Kitchen

Tusquets Editores – Fábula
Barcelona, 2002