Qué tonto he sido

Duane MichalsQué tonto he sido de creer que sería tan fácil. Había confundido las apariencias de los árboles y de los automóviles y de la gente con la realidad misma y creí que una fotografía de estas apariencias sería una fotografía de ella. La triste verdad es que nunca podré fotografiarla y que estoy destinado al fracaso. Soy solo un reflejo que fotografía otros reflejos dentro de un reflejo. Fotografiar la realidad es fotografiar la nada.

Duane Michals

ATLAS. ¿Cómo llevar el mundo a cuestas?

Atlas: Catálogo de la exposición

Atlas. ¿Cómo llevar el mundo a cuestas?

Atlas es una propuesta para hacer visible el marco de pensamiento introducido por el historiador del arte alemán Aby Warburg (1866-1929) en el conocimiento histórico y de las imágenes. No se trata de una exposición monográfica sobre Warburg, sino de un recorrido por la historia de las imágenes desde 1914 hasta nuestros días, donde el pensamiento warburgiano constiutuye el genius loci.

Warburg constituye para la Historia del Arte el equivalente a lo que Freud, contemporáneo suyo, fue para la psicología: incorporó cuestiones radicalmente nuevas para la comprensión del arte. Mediante su Bilderatlas o atlas de imágenes, compuesto entre 1924 y 1929 y que quedó inconcluso, Warburg consiguió transformar el modo en que se comprenden las imágenes. Lo denominó Mnemosyne, como forma de expresar que su cuestionamiento se refería a la memoria de las imágenes, incluida la memoria inconsciente, teorizada en esa misma época por Freud en el plano psicológico.

El atlas Mnemosyne posee 60 láminas con imágenes que rastrean la pervivencia de símbolos y arquetipos que migran desde la antigüedad. Ese dispositivo abierto constituyó para Warburg la respuesta a una situación psíquica que lo mantuvo recluido en el sanatorio de Kreuzlingen, de 1921 a 1924. En él reúne todos los objetos de su investigación en un dispositivo de “paneles móviles” constantemente montados, desmontados, remontados. Mnemosyne fue su obra maestra y su testamento metodológico, un atlas de imágenes que constituye una obra de referencia para historiadores del arte y artistas, ya que implica una cosmovisión susceptible de recomponerse una y otra vez a través del juego de las asociaciones. Con él modifica la manera de concebir las relaciones de las obras entre sí y de todas juntas frente al devenir histórico. Constituye el obrador de un pensamiento inagotable sobre las imágenes y sus destinos, un ensayo visual lejos de actuaciones museológicas.

La exposición ha sido concebida para favorecer la comprensión del trabajo de algunos artistas y cómo su trabajo puede considerarse desde un punto de vista de método auténtico e, incluso desde un conocimiento transversal y no estandarizado del mundo. En esta exposición no se exhiben las bellas acuarelas de Paul Klee, sino su modesto herbario y las ideas gráficas o teóricas que brotaron de él, ni los cubos minimalistas de Sol LeWitt, sino sus montajes fotográficos en las paredes de Nueva York. Antes que las obras, como resultado del trabajo, se muestran los espacios operativos, las superficies de realización del trabajo mismo y constituye una nueva forma de contar la historia de las artes visuales alejada de los esquemas históricos y estilísticos del academicismo.

Organización:
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía

Comisariado:
Georges Didi-Huberman

Itinerancia:
ZKM Zentrum für Kunst und Medientechnologie, Karlsruhe (7 mayo – 28 agosto, 2010); Stiftung Falckenberg, Hamburgo (24 septiembre – 27 noviembre, 2011)

Exposición – ATLAS

El personaje mitológico Atlas dio su nombre al conjunto de cartografías reunidas en un volumen, a un libro de imágenes cuyo destino es ofrecer a nuestros ojos, de manera sistemática, problemática o poética toda una multiplicidad de cosas reunidas allí por afinidades electivas. En el ámbito de las artes visuales, el Atlas Mnemosyne, compuesto por Aby Warburg entre 1924 y 1929 constituye para todo historiador del arte una obra de referencia que transformó el modo de comprender las imágenes. El catálogo, firmado en su totalidad por Georges Didi-Huberman, recoge la exposición que, con Warburg y sus paneles móviles como genius loci, recorre obras y artistas que, desde la Primera Guerra Mundial a la actualidad, se han entregado a esa pulsión de archivo.

Vía: Publicación. ¿Cómo llevar el mundo a cuestas? – Catálogo

El atlas Mnemosyne fue, en manos de Aby Warburg, como un gran poema visual capaz de evocar o de invocar con imágenes, sin por ello empobrecerlas, las grandes hipótesis que proliferan en el resto de su obra: tanto en los artículos publicados, con sus laberínticas notas infrapaginales, como en los innumerables borradores manuscritos y, en general, en todas sus herramientas de trabajo, cajas de fichas, esquemas, fototeca, y hasta en la clasificación de su biblioteca. El atlas de imágenes fue así el obrador de un pensamiento siempre potencial –inagotable, poderoso e inconcluso– sobre las imágenes y sus destinos. No sólo anamnesia de los problemas iconológicos planteados por Warburg durante toda su vida, sino además matriz de cuestiones nuevas que cada afinidad de imágenes estaba –y continúa estando hoy, ante nuestros ojos, como en espera– llamada a suscitar, en cada lámina y de láminas en láminas. Sabemos asimismo que ese dispositivo abierto y fecundo no era, para Aby Warburg, sino la ansiosa y genial respuesta a una situación psíquica que lo mantuvo recluso y estéril entre las paredes del sanatorio de Kreuzlingen, de 1921 a 1924. (Vía)

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